East-Side-Gallery se planteó a principios de los años noventa como un trozo de muro que se conservó para que decenas de artistas internacionales lo usaran como soporte para sus ideas. Son, pues, pintadas posteriores a la caida del muro ya que es un enclave que caía plenamente en el lado de la RDA.
La idea era muy buena pero no ha tenido ningún tipo de mantenimiento por lo que hoy en día está muy deteriorado. Este deterioro no viene solo de los que "cogen un trocito" como souvenir sino de los que añaden pintadas por encima de bastante menor calidad.
