Jan Palach, auténtico martir contemporáneo (o tratado como tal al menos). Tenía este sencillo homenaje en las inmediaciones del Rudolfinum de Praga.
In Eggleston we trust
Puedes seguirme / acompañarme en:
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario